lunes, 20 de febrero de 2017

Luján está cerca, pero...

    Si bien todavía no tengo fecha fija para la operación, sé que estoy en los últimos tramos de la espera. Ya encaré el chequeo médico -previo aún a los exámenes prequirúrgicos- y concerté nueva visita al odontólogo, quien tiene muchas ganas de extraerme una raíz molar como si fuera una zanahoria. Visitaré también al oftalmólogo: tengo un lagrimeo que no sé si es simple cansancio de vista o puede aparejar una eventual infección leve, pero peligrosa a la hora de una intervención quirúrgica como la de la cadera.

    Paralelamente a todo eso, le dije adiós a la terapia alternativa de las biofrecuencias: si bien yo experimenté una leve mejoría y sabía que no me iba a traer cura, la idea era tratar de posponer lo que se pudiera la operación. Pero viendo el avance de la artrosis, decidí abocarme a la cuestión quirúrgica y dejar de lado al maravilloso laboratorio de Neurus (¿recuerdan que la primera vez que les hablé del tema les dije que por los sonidos de los equipos me hacía acordar al mítico laboratorio de la tira de Hijitus?).

    Y mientras tanto tengo que seguir viviendo. Es decir, caminando, moviéndome en lo que pueda... Y no sé si es sicológico o real, pero hay días en que los dolores parecen acrecentarse. Me traen a la memoria mis peregrinaciones a pie a Luján: las últimas diez o quince cuadras me costaban más que los cincuenta kilómetros anteriores.

domingo, 12 de febrero de 2017

Cuenta regresiva

           Davor Luger medio que se sorprendió al verme el pasado viernes en su consultorio. 


- A vos te queda un solo camino...

- A eso vengo: a empezar a recorrerlo -le respondí.



           Expeditivo, me anotó en el sobre de la radiografía que le llevaba el listado de documentación que necesita para tramitar en Ioma la provisión de la prótesis. Mientras tanto, me voy haciendo los chequeos de rutina con mi médico clínico y dándome una vueltita por mi odontólogo. 




           El trámite de Ioma demora unos diez días en promedio y una vez resuelto y con el visto bueno de los análisis clínicos, me hago los estudios prequirúrgicos (electro cardiograma y prueba de coagulación, fundamentalmente) mientras el cirujano traumatólogo va afilando el bisturí.




           Me dijo que él opera los lunes para poder dar de alta a más tardar el viernes. Luego, trreinta días durmiendo boca arriba y todo lo que varios posts atrás comenté. De a poco iré caminando, hasta que en veinte días me saca los puntos y empiezo a moverme un poco más. La vida "normal" -si es que existe- comienza a partir de los dos meses, cosa que se irá evaluando sobre la marcha y de acuerdo a la respuesta de mi organismo.




           Hasta aquí las novedades de la "Operación Cadera". A esta renguera le queda aún un tiempito.


sábado, 4 de febrero de 2017

Los unos y los otros

Hay gente que es buena y hay gente que lo intenta. Empiezo por éstos: los que en el deseo de darme ánimo se acercan con una palmada amistosa y me dicen "no tengas miedo, operate que no es nada, vas a salir bien, no dramatices, ponele onda" y algunos etcéteras más por el estilo que con la mejor intención me dicen luego de felicitarme por "Diario de un rengo". No entendieron nada. ¿No se desprende de lo escrito en el blog que estoy decidido? ¿No se entiende que hay onda en el texto y en mí, que no hago un drama aún cuando podría transmitir mis inseguridades pese a las cuales la decisión de operarme es definitiva?
Los otros, en cambio, aportan su aliento sincero, su apoyo, y hasta cuentan cómo les fue a ellos o a algún allegado en una situación similar: más que la operación y su convalescencia, me cuentan cómo es su vida ahora, prótesis mediante, felices de poder volver a hacer lo que la artrosis ya no les permitía. 
A todos, gracias por las buenas intenciones. Y si realmente siguen es blog, como me dicen, quedo ansioso por las respuestas.